domingo, 7 de octubre de 2007

LA EVALUACIÓN DE CENTROS EDUCATIVOS, UNA NECESIDAD Y UN DESAFÍO.

«La evaluación de los centros educativos es uno de los aspectos de más difícil tratamiento por la disparidad de posturas con las que se enfoca el proceso y la multiplicidad de aspectos que influyen e intervienen en el funcionamiento y rendimiento del centro» (Escudero 1980, pág. 15).

La complejidad de un centro educativo - y por consiguiente de su evaluación-, parte de la gran cantidad de variables que intervienen, interaccionándose de múltiples formas entre ellas. Para evaluar centros no podemos limitarnos únicamente al simple proceso de evaluación, sino que ésta debe proporcionar bases para la corrección y la mejora. Se evalúa para mejorar o para cambiar, para tomar decisiones, para buscar las múltiples alternativas que se ofrecen para la superación de las dificultades.

Para esto existe una variedad de modelos de evaluación tanto para Educación Básica como para Educación Media, uno de ellos es el Modelo de Evaluación MEOPA/90, de Vicente Barberá Albalat.

Es frecuente que los centros educativos, como cualquier otra organización, presenten fallos, errores de planteamiento, procesos inadecuados, niveles de logro manifiestamente insuficientes, que requieren cambios difíciles de lograr si no se modifican determinadas actitudes y concepciones desfasadas o erróneas sobre la enseñanza, la educación, la organización o la participación, es por eso que la evaluación educativa está adquiriendo cada vez mayor relevancia, y a esto se debe que en los últimos años hayan proliferado numerosos métodos con el fin de evaluar los centros escolares.

Con respecto al concepto, el término evaluación incluye varias acepciones que se suelen identificar con fines muy diversos: valorar, enjuiciar, comparar, controlar, fiscalizar, etc. Teniendo en cuenta que la evaluación es un instrumento de mejora y reflexión, menciono la definición de evaluación que propone el Comité Mixto de Normas para la Evaluación Educativa, que me parece pertinente y adecuada a este efecto:

«La evaluación es el enjuiciamiento sistemático de la valía o mérito de un objeto. Ahora bien, tal enjuiciamiento o valoración se basa en una recogida sistemática de información que se recoge para entender muy diversos objetivos, pero que pueden quedar englobados en la toma de decisiones de mejora».

La evaluación o autoevaluación puede ser total (de todos los aspectos del centro) o limitarse a algunas parcelas concretas según las exigencias temáticas como la disponibilidad de tiempo y la urgencia en la solución de problemas. Puede analizar resultados de los estudiantes, de cómo se organizan los horarios, de cómo son las relaciones, de cómo se distribuye el espacio, de cómo se trabaja con distintos métodos, etc.

En ocasiones, los cambios implican la resolución de conflictos: los intereses contrapuestos, las diferentes formas de ver una realidad, los objetivos institucionales no aceptados o no asumidos por el personal, las formas autocráticas de gobierno o la dirección anárquica, pueden conducir a situaciones de desgobierno, de descoordinación, de luchas internas que se oponen de raíz al buen funcionamiento del centro.

En mi opinión es necesario buscar métodos que sean muy completos, que sirvan no sólo para valorar al profesorado y al alumnado, sino que también factores que por supuesto son muy importantes dentro del proceso de evaluación, sino que se deben evaluar aspectos del centro escolar como (medio socio-económico–cultural, el edificio y sus medios materiales, la organización y el funcionamiento del centro, los recursos humanos y materiales, etc.), que desde mi punto de vista, también son fundamentales para llevar a cabo una evaluación eficaz que sirva para optimizar todo el proceso educativo y lo que éste conlleva.

"La escuela de calidad es aquella que promueve el progreso de sus estudiantes en una amplia gama de logros intelectuales, sociales, morales y emocionales, teniendo en cuenta su nivel socioeconómico, su medio familiar y su aprendizaje previo. Un sistema escolar eficaz es el que maximiza la capacidad de las escuelas para alcanzar esos resultados. Lo que supone adoptar la noción de valor añadido en la eficacia escolar".

MORTIMORE, J. 1991

Mediante la reflexión y el diálogo, es posible progresar en el desarrollo de formas compartidas de comprensión de los conceptos éticos y de los dilemas contradictorios de las prácticas pedagógicas.

A través del uso del MEPOA (método de reflexión valorativa a partir de los distintos elementos (personales y materiales) que inciden en el ámbito de la comunidad educativa, que facilita la discusión conjunta de las personas afectadas), a través de éste se pretende:

- Reflexionar sobre el clima relacional dentro del Contexto.

- Constatar el clima motivacional humano y las aspiraciones de metas y valores de los miembros de la comunidad educativa.

- Comprobar el nivel de implicación de los elementos personales en la línea funcional.

- Estudiar la organización de los elementos personales como requisito de mejora del proceso.

- Definir modelos de comportamiento discente.

- Reconsiderar los niveles nocionales de las distintas áreas curriculares a raíz del rendimiento del alumnado en general.

- Conocer el nivel de satisfacción del alumnado y de sus padres con las prácticas pedagógicas de los profesores.

· El profesor como modelo. Análisis de la profesionalidad: Responsabilidad, rasgos personales, metodología docente, organización del aula, relaciones entre los miembros de la comunidad educativa.

· Reflexión y análisis de la realidad educativa a través de los indicadores presentes para la evaluación interna del centro.

· Medidas concretas para la resolución de conflictos.

Puede decirse que en la evaluación educativa hay dos dimensiones de análisis:

1) En primer término, una comparación entre lo que es y lo que debe ser una institución educativa.

2) En segundo término, la emisión de un juicio de valor relacionado con los resultados de esta comparación. Ambos aspectos del análisis tienen, por sí mismos, un sustrato idiosincrásico, de concepción y de modo de entender los procesos educativos. La evaluación, en este caso, se concibe como una forma de retroalimentación y control del quehacer institucional, proceso necesario para la toma de decisiones.

EL ROL DEL PROFESOR

“Un PROFESOR hábil es uno que puede abrir un sinnúmero de diferentes ventanas del mismo concepto. (…) Un profesor efectivo funciona como un “agente estudiante – currículum”, siempre vigilante de la búsqueda de prótesis educacionales – textos, videos, sofware – que pueda ayudar a comunicar conceptos relevantes, de una manera tan cautivante y efectiva como sea posible”. (Howard Gardner, en “La Mente Escolarizada”).

Soy una educadora que participa de la creciente percepción de que existe hoy una gran oportunidad para mejorar el proceso de enseñanza – aprendizaje al incorporar adecuadamente los últimos avances en ingeniería del conocimiento y del aprendizaje, en ciencias cognitivas y en las correspondientes metodologías pedagógicas. Puesto que, como Peter Drucker, uno de los principales analistas de la administración moderna que al revisar los cambios radicales que se están produciendo en el paradigma educacional, afirma: “La nueva tecnología ofrece oportunidades de cambios profundos en la enseñanza, similares o mayores a la revolución que provocó el libro impreso en la escuela del 1500”.

En la actualidad se apuesta por un nuevo paradigma educacional, donde el profesor se convierte en un diseñador de estrategias de trabajo para los alumnos, siendo él, nada más que el mediador entre éste y el conocimiento. Pareciera ser que este paradigma es nuevo, pero en realidad ya fue creado, en parte, hace bastante tiempo, cuando en 1658, el famoso pedagogo checo Juan Amos Comenius, en su obra “Schola Ludus”, proponía realizar pequeños dramas interpretados por los estudiantes, es decir, donde el que debía trabajar era el alumno y el profesor sólo ser el guía de ese proceso de aprendizaje. Sin embargo, esta propuesta original, ha tenido hasta el momento, poco eco, pues requiere de mucha imaginación, creatividad y dedicación, cosa que los profesores chilenos, en general no estamos dispuestos a dar, ya que es más fácil, dictar el concepto o el contenido que diseñar estrategias de trabajo para el alumno. En la actualidad el desafío es mayor, ya que debemos ser capaces de crear proyectos que compitan exitosamente contra la televisión, los video juegos, el chat, los juegos en línea, etc. logrando enganchar a los estudiantes por semanas y meses en experiencias inolvidables y que les permita adquirir e internalizar objetivos curriculares.

El trabajo del profesor en la sala de clases, siempre debe tender a la enseñanza y evaluación de los contenidos educativos: conceptuales, procedimentales y actitudinales, puesto que la educación debe ser integral, poniendo especial énfasis en las habilidades y los valores humanos.

En la actualidad se defiende un tipo de escuela centrada en el enseñar a pensar, tratando de desarrollar las capacidades, las destrezas y las habilidades del aprendiz por medio de contenidos y procedimientos. Sabemos que la escuela es un ámbito protagónico de socialización que incide en la construcción de la cultura, permitiendo perpetuar o modificar formas de pensamiento y de acción social. A su vez, durante el proceso de enseñanza-aprendizaje se posibilita el reforzamiento o debilitamiento de la individualidad y de la identidad. En este sentido, los docentes pueden promover una participación equitativa entre las niñas y los niños, evitando reforzar los estereotipos de género y la discriminación. Por tanto, la principal tarea es fomentar la comunicación, la cohesión, la colaboración y el trabajo en equipo. Sólo así, es posible cambiar los mecanismos que se han enquistado durante generaciones respecto de los roles y características culturales.

Los contenidos deben ser abordados según la cultura a la que pertenecen, ya que esto permite la cercanía y la riqueza significante de los aprendizajes. Es fundamental respetar, conocer y considerar los aspectos formales de cómo aprenden las niñas y niños, sus ritmos de asimilación, sus modos de pensamiento, su fertilidad imaginativa, sus estereotipos de género, entre otras cosas.

En nuestro país que se adelanta cada vez más, que presenta un futuro casi incierto en lo profesional, con un entorno cambiante, creo que el currículo debe ser referido en capacidades y competencias a adquirir. Y que lleven a los educandos a un Aprender a hacer, en donde sean capaces de transformar por sí solos un conocimiento. Por ejemplo en matemática, resolver un problema; en Lenguaje, contar una historia nueva con lo conocido.

La contextualización de los contenidos educativos se reflejan en las ideas movilizadoras del Proyecto de Mejoramiento Educativo, P.M.E., la J.E.C., el SNED, Montegrande. Como consecuencia se espera que estas medidas tengan una activación de las capacidades de creación, iniciativa y autonomía profesional de los docentes y un cambio de la cultura organizacional de las escuelas. Esto debería facilitar el desarrollo de propuestas pedagógicas de calidad pertinentes a cada realidad educativa.

martes, 14 de agosto de 2007

PROGRAMA DE DIDÁCTICA DE LA LENGUA CASTELLANA I.

Universidad de Magallanes
Avenida Bulnes Nº 01855, Casilla 113-D Punta Arenas – Teléfono (56-61) 207131 – 207128 – Fax: 207009 http: //www.umag.cl

Programa de Fortalecimiento de la Formación Inicial Docente
“Educación para el tercer milenio”
Universidad de Magallanes


PROYECTO DE ASIGNATURA.


I.- IDENTIFICACIÓN.

Carrera : Licenciatura en Educación con opción Profesional “Profesor
(a) de Castellano y Comunicación”
Asignatura : Didáctica de la lengua castellana I
Régimen : Semestral
Semestre : VI Semestre
T.E.L : 2 0 2
Requisitos : Currículo Educacional
Docente del programa: Prof. M. Elena Salazar M.


II.- DESCRIPCIÓN DE LA ASIGNATURA

2.1 Título: “Fundamentos y desarrollo de competencias lingüísticas y comunicativas”

2.2 Descripción

El énfasis que, a raíz de la aplicación de los nuevos planes y programas, se da a la enseñanza instrumental de la lengua castellana nos sitúa frente a una realidad educativa que está en proceso de transformación. Por tal razón, nuestros alumnos y futuros profesores de Lengua Castellana en la Enseñanza Media deberán posicionarse de una manera innovadora y realista en la enseñanza de esta asignatura.

La comprensión y asunción de un paradigma que considera el aprendizaje, más contextualizado, significativo y respondiente a las necesidades individuales y del medio es una necesidad para el educador de hoy, que apoya y comparte la búsqueda del mejoramiento de la calidad en los aprendizajes de sus alumnos.

El conocimiento de técnicas, métodos, recursos, sistemas de evaluación concordantes con los principios de la reforma nos obligan a, en conjunto, analizar sistémicamente los distintos elementos que le dan vida al currículo escolar.

De este análisis, contrastando con la observación crítica de la realidad de la acción pedagógica en los liceos, deberán surgir, en nuestros alumnos de Pedagogía, como productos de su aprendizaje, propuestas, estrategias pedagógicas, proyectos de aula que logren los objetivos fundamentales que el sistema educacional de nuestro país ha planteado con obligatorios en determinados niveles y sectores de aprendizaje.


2.3 Objetivos Fundamentales

- Comprender los referentes teóricos en los cuales se basa el proceso de aprendizaje significativo de los contenidos del subsector Lengua Castellana y Comunicación.
- Analizar los cambios fundamentales en el enfoque disciplinar y metodológico para la enseñanza de la lengua castellana.
- Contextualizar y complementar los Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios del Subsector Lengua Castellana y Comunicación.
- Analizar y aplicar los conceptos teóricos que sustentan el desarrollo de destrezas en el lenguaje oral y escrito.
- Analizar los fundamentos teóricos que sustentan la comprensión y desarrollo de la expresión formal y creativa y de la gramática.
- Contrastar y relacionar los referentes teóricos del proceso enseñanza aprendizaje con los procesos pedagógicos vividos en las aulas.
- Vincular los fundamentos teóricos referidos a las destrezas y competencias específicas del subsector con la planificación de propuestas pedagógicas diversas.
- Diseñar, aplicar y evaluar estrategias metodológicas para el tratamiento de los contenidos correspondientes al Subsector de Lengua Castellana y Comunicación en Primer año de Enseñanza Media.
- Valorar la importancia del manejo correcto de la lengua materna en situaciones de interacción comunicativa de diversa índole.

2.4 Ejes Temáticos

2.4.1 Referentes epistemológicos
- Reforma
- Principios curriculares
- Constructivismo
- Principios disciplinarios
- Objetivos fundamentales y Contenidos Mínimos en Lengua Castellana y Comunicación.

2.4.2 Destrezas comunicativas y lingüísticas
- Situaciones de habla
- Actos de habla
- Funciones lingüísticas
- Materiales
- Recursos
- estrategias

2.4.3 Comprensión de textos
- Tipos de textos
- Estructuras de textos
- Textos comunicativos
- Textos descriptivos
- Textos informativos
- Estrategias
- Técnicas y Materiales

2.4.4 Planificación
- Unidades de aprendizaje
- Objetivos verticales y transversales
- Estrategias
- Recursos
- Sistemas de evaluación

2.5 Estrategias evaluativas

- Presentaciones introductorias y de sistematización
- Trabajos grupales: pequeño y gran grupo
- Simulaciones
- Análisis de documentos
- Lectura personal
- Presentación y análisis de propuestas de enseñanza aprendizaje
- Mapas conceptuales, semánticos y organizadores de información
- Talleres de elaboración de material de apoyo a la docencia

2.6 Productos posibles

- Informes orales y escritos
- Mapas conceptuales y otras formas de organización de la información
- Planificaciones
- Materiales de apoyo a la docencia

2.7 Estrategias de evaluación

- Evaluación de proceso a través de portafolio y de observación de los desempeños de los alumnos
- Retroalimentación a partir de la observación
- Autoevaluación
- Evaluación de pares utilizando pauta ad hoc
- Evaluación del profesor en trabajos finales presentados, pruebas teóricas

III.- BIBLIOGRAFÍA

Alliende, Felipe, Mabel Condemarín, Mariana Chadwick, Neva Milicia. “Comprensión de la lectura. Fichas para el desarrollo de la comprensión de la lectura”. Ed. Andrés Bello, 4ª ed. 1991.
Alonso, Martín . “Ciencia del lenguaje y arte del estilo”. Aguilar, Madrid, 1971.
Alliende, Felipe y m. Condemarín. “La lectura: Teoría, evaluación y desarrollo”. Ed. Andrés Bello, Santiago de Chile, 1982.
Astolfi, Jean Pierre. “Aprender en la escuela”. Dolmen Ediciones, Santiago, 1ª Edición en castellano, 1997.
Austin, J.L. “Cómo hacer cosas con palabras”. Editorial Paidós, Barcelona, 1990.
Ávila, Raúl. “La lengua y los hablantes”. Trillas, México, 1977.
Baquero, Ricardo. “Vygostky y el aprendizaje escolar”, Aique Editor, Capital Federal, Argentina, 2ª ed. 1997.
Gili Gaya, Samuel. “Curso superior de sintaxis española”. Editorial Bibliograf, Barcelona, 1964.
Jiménez, Martín y otros. “Taller de escritura 2 (estrategias textuales)”. Ediciones y Distribuciones Universitarias, Barcelona, 1993.
Parcerisa, Aran Artur. “Materiales curriculares. Cómo elaborarlos, seleccionarlos y usarlos”. Editorial Graó, Barcelona, 1996.
Joan Heimlich, Susan Pittelman. “Estudiar en un aula. El mapa semántico”. Editorial Aique, Serie de la Palabra, Buenos Aires, 1991.
“Objetivos fundamentales y objetivos mínimos obligatorios de la educación media”. Mineduc, 1998.
Jorge Apel. “Evaluar e informar en el proceso de enseñanza – aprendizaje”. Editorial Aique, Buenos Aires, 1993.
“Diez recomendaciones para una escuela donde todos aprenden”. Mineduc, 1998.
Joseph Novak y D. Bob Gowin. “Aprendiendo a aprender”. Editorial Martínez Roca, Barcelona, 1988.
Cirigliano, Gustavo y Villaverde, Aníbal. “Dinámica de grupos y educación”. Editorial El Ateneo, México, 1987.
Ducrot, Oswald y Tzvetan Todorov. “Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje”. Siglo XXI Editorial, México, 1978.
Gavin, Paul y Yolanda Lastra de Suárez. “Antología de estudios de etnolingüística y sociolingüística”. Universidad Nacional Autónoma de México, 1974.
Lázaro Carreter, Fernando. “Cómo se comenta un texto literario”. Cátedra, Publicaciones Cultural, México, 1985.
Lomas, Carlos y Amparo Tusón. “El enfoque comunicativo de la enseñanza de la lengua”. Editorial Paidós, Barcelona, 1993.
Montaner, Pedro y Rafael Moyano. “¿Cómo nos comunicamos?”. Alambra Longman, Madrid, 1994.
Núñez Ang, Eugenio. “Didáctica de la lectura eficiente”. Universidad Autónoma de México, 1994.
Real Academia de la Lengua. “Esbozo de una nueva gramática de la lengua española”. Espasa Calpe, Madrid, 1973.
Ricci Bitti, Pío Bruna Zani. “La comunicación como proceso social”. Grijalbo/CONACULTA, México, 1990.
Serafini, Teresa. “Cómo redactar un tema”. Editorial Paidós Mejicana, México, 1993.
Serafini, Teresa. “Cómo se escribe”. Editorial Paidós, Barcelona, 1994.
Smith, Frank. “Para darle sentido a la lectura”. Visor, Madrid, 1990.
Tolchinsky L., Liliana. “Aprendizaje del lenguaje escrito”. Editorial Anthropos, Barcelona, 1993.

Documentos y artículos

Juan Ignacio Pozo “Conocimientos previos y aprendizaje escolar”
Marzano, Robert [et.al.]. “Dimensiones del aprendizaje”
“Tres modelos de enseñanza”
CIDE Documerntos Nº5, 1998. “Diseño de materiales y aprendizaje significativo”. Solange Gorichon G.
Artículo “Planificación como preparación de experiencias ricas”. Aurora Lacuela, Universidad Central de Venezuela, en “Perspectiva Educacional”. Instituto de Educación, Universidad Católica de Valparaíso, Nº30, 1997.

lunes, 13 de agosto de 2007

APRENDAMOS DEL OTRO.

TRABAJEMOS EN EQUIPO.

La nueva perspectiva cambia también el modelo y estilo de la dirección. Si en una escuela dependiente la dirección era autocrática y con funciones burocráticas de transmisión de control, ahora se precisa de una dirección participativa, impulsora y coordinadora de actuaciones, que proporcione soporte técnico y que intervenga en la solución de conflictos.
Pero en realidad no existe actividad significativa en la que el trabajo no se realice en equipo. Lamentablemente, la escuela tradicional no incentiva el desarrollo de esta destreza. Sólo mide y valoriza el desempeño individual, tanto en los profesores como en los alumnos. Es una educación escolástica, academicista y de monasterio.
Sin embargo, las señales provenientes del mundo económico real son claras. Debemos reorientar el proceso de enseñanza-aprendizaje para incluir el desarrollo de las habilidades interpersonales y del trabajo colaborativo. Especialmente entre los profesores, debemos urgentemente tender al trabajo de equipo bien realizado, tal como el fútbol, en actividades relacionadas con el resto de los objetivos curriculares. Especialmente en el trabajo de los Departamentos de Asignatura en las escuelas y liceos de nuestro país.
Cuando se habla del trabajo en equipo se habla de muchas cosas a la vez, hay quien entiende de la misma manera equipo que grupo, quien cree que un conjunto de personas ya se constituye en un equipo. Sin embargo se trata de conceptos diferentes
La primera diferencia entre equipo y grupo la encontramos en las definiciones que da el Diccionario:
• Equipo: Grupo de personas organizadas para un servicio, deporte, etc.
• Grupo: Pluralidad de seres o cosas que forman un conjunto.
El equipo se refiere a un conjunto de personas interrelacionadas que se van a organizar para llevar a cabo una determinada tarea, mientras que el grupo se refiere a ese conjunto de personas sin considerar la tarea para la que han formado un conjunto, considerándolo en su totalidad.
Hace bastante tiempo se considera que el trabajo en equipo puede generar grandes beneficios al realizar una tarea, "dos cabezas piensan más que una" o "el pueblo unido jamás será vencido" son frases populares que así lo evidencian, pero más allá de esta concepción popular rara vez en el entorno educacional se analiza, de una manera rigurosa, la conformación de Equipos o Grupos de Trabajo.
Hay varios elementos clave que se deben tener en cuenta para que los equipos sean altamente eficientes, por ejemplo, sería difícil que un grupo consiguiera buenos resultados si no existe confianza entre sus miembros. Básicamente los elementos los constituyen las siguientes tres parejas:
Valoración y Motivación
Confianza y Empatía
Comunicación y Compromiso

Valoración y Motivación: es vital que cada miembro del grupo desempeñe una labor que sea reconocida y valorada por los demás miembros, pero además, esta actividad debe ser satisfactoria para él mismo. Estas dos características, valoración de los demás y autovaloración, se convierten en el mejor factor motivacional de los individuos específicamente y del equipo en general.
Confianza y Empatía: si bien los miembros no tienen que ser amigos íntimos, sí es importante que entre ellos exista una buena relación de trabajo y que cada uno confíe en el trabajo de los demás. Cada miembro debe estar seguro de lo que hace él mismo y de lo que hacen los demás, además debe entender la importancia de su propio trabajo y de la función general del grupo.
Comunicación y Compromiso: cada elemento de una organización tiene una función que se mezcla con la de los demás y la fusión de todas lleva a la consecución de los objetivos empresariales. Al conformar un equipo de trabajo hay que asegurarse de que existan suficientes canales de comunicación que permitan a todos los miembros conocer los objetivos generales que guían su trabajo, además se debe contar con el compromiso de cada miembro para conseguir los objetivos del grupo y de la organización en general.
Además de los tres factores básicos, para conformar equipos de trabajo efectivos, que consigan resultados y en los cuales se presente una mínima cantidad de conflictos es necesario tener muy claras las funciones que desempeñará cada miembro y las características del individuo que va a desempeñar estas funciones.
Si cada uno de los miembros de una Institución educativa pone su grano de arena, pues podremos superar las deficiencias de la educación actual y una de esas vías, quizás una de las más importantes es, sin dudas, el trabajo mancomunado de los Departamentos de Asignaturas, a los cuales, en la actualidad no se les otorga la más mínima importancia en los Centros Educativos de nuestro país.

PROPUESTA DE INNOVACIÓN Y CAMBIO

La propuesta consiste en la organización eficiente del trabajo de los Departamentos de Asignaturas, de modo de conseguir muchísimos de los objetivos que perseguimos por separado, pero de manera más eficiente, eficaz y no desgastando inútilmente las energías que ocupamos en el trabajo individual. Sobretodo, entendiendo que el trabajo en equipo no se opone a la autonomía del profesor si se orienta adecuadamente. De hecho, se trata
de conjugar el nivel de estructuración y el grado normativo para que nadie se sienta coartado en sus iniciativas.
“El trabajo en equipo no supone anulación de las individualidades. Al contrario, supone integrar la diversidad de personalidades, formación, experiencias, intereses y perspectivas en una programación común que armonice las intenciones generales con las personales. Logrado esto, el equipo adquirirá una gran potencia de planificación y actuación que se plasmará tanto en el clima conseguido como en la eficacia del sistema” (Guía para la Elaboración del Proyecto Curricular de Centro, MEC, 1992:41)
La propuesta consiste en los siguientes puntos neurálgicos, a partir de los cuales se podrían organizar los departamentos.
1. Realizar una evaluación, tanto de los colegas, alumnos y docentes directivos de la labor que cada uno ejerce en el establecimiento.
2. De acuerdo a esta evaluación, el profesor más destacado en su materia, será el Jefe(a) de su Departamento.
3. Se le asignarán horas, pagadas para la realización de sus labores.
4. A su vez se nombrará a un Coordinador General de los Departamentos que puede ser un curriculista, de modo que tenga conocimientos sobre la generalidad de los sectores y subsectores.
5. Cada departamento hará un listado de sus necesidades de diversa índole.
6. Serán entregadas al Coordinador, de modo que éste priorice y calendarice las tareas que debe realizar cada departamento en sus reuniones respectivas.
7. Se llevarán a cabo dichas actividades ordenadamente en cada reunión, de lo cual quedará registro en un cuaderno, archivo o carpeta del departamento.
8. A modo de ejemplo las actividades del Departamento de Lenguaje y Comunicación podrían ser la siguientes:
a) Lograr acuerdos sobre qué evaluar en los informes escritos de cualquier tipo.
(Graduar la exigencia desde 7º básico a 4º medio)
b) Hacer escalas o pautas de criterios para diversos trabajos o actividades.
c) Lograr acuerdos sobre cómo y qué evaluar en las exposiciones orales. (Graduar la exigencia desde 7º básico a 4º medio)
d) Realizar listados de lecturas apropiadas para las distintas edades, de modo que sirvan de base para las lecturas personales de cada nivel evitando que se repitan en los niveles siguientes.
e) Aunar criterios sobre cómo evaluar la ortografía y la redacción. (Exigir respeto de los acuerdos)
f) Realizar listados de diferentes técnicas de estudio o trabajo y distribuirlas por niveles de acuerdo a su complejidad y necesidad.
g) Realizar listado de habilidades a desarrollar en los diferentes niveles.
h) Hacer catastro de estrategias de evaluación, de modo que no siempre sea la prueba escrita y además se desarrollen otras habilidades como la creatividad.
i) Buscar formas de mejorar la redacción de nuestros alumnos. (Compartir estrategias y metodologías de trabajo)
j) Hacer listado de videos que puedan servir para las distintas unidades, contenidos o lecturas y aunar criterios sobre qué perspectivas se analizarán.
k) Mantener un cuaderno de registro de lo acordado en las reuniones y una carpeta del material que pueda ser usado o adaptado por cualquier profesor, incluso de otros subsectores.
l) Realizar Red de contenidos que integren los programas de cada nivel contextualizados a nuestra realidad.
m) Preparar P.S.U. desde 1’ medio, haciendo red de contenidos y dejando una hora semanal para ello.
n) Revisar con atención contenidos que se miden en SIMCE y PSU, para buscar formas de trabajarlos.
o) Hacer análisis FODA de cada curso para planificar de acuerdo a ello.
p) Compartir experiencias novedosas, realizadas en clases.
q) Revisar páginas didácticas de Mineduc y aplicarlas adaptándolas a nuestra realidad.
r) Elaborar proyectos de trabajos.
s) Participar en concursos de diversa índole. Dejar un sector del panel para publicitar
concursos, encargar a una persona de la promoción, recolección y envío de
trabajos.
t) Participar con P.M.E. (Hacer catastro de necesidades en Consejo de Profesores
para luego seleccionar uno para realizar el proyecto.)

Entre las funciones más importantes de los Departamentos de Asignaturas podemos mencionar:
• Coordinación de Programas.
• Unificación de Criterios.
• Perfeccionamiento del Profesorado.
• Estudio de Cada Materia o Contenido.
• Fijación de criterios de evaluación y autoevaluación.
• Búsqueda conjunta de procedimientos y estrategias eficaces para mejorar el proceso Aprendizaje – Enseñanza.
• Intercambio de Experiencias Pedagógicas.
• Supervisión del cumplimiento de los acuerdos tomados.
• Etc.

“El Trabajo Colaborativo en los Departamentos de Asignatura”.

El problema puntual que he seleccionado es el funcionamiento deficiente de los Departamentos de Asignatura. Lo que tiene que ver con variados factores, entre ellos la dificultad propia de nuestra cultura o de nuestra educación de desarrollar un trabajo en equipo que sea enriquecedor para todos los miembros de una organización. Por otro lado un factor interno de algunos liceos es el sistema de elección de los Jefes(as) de los Departamentos, cuyos cargos son ocupados por personas “de confianza de dirección”, personalmente considero que quien realice esta labor debe ser el más capaz, el más experimentado y competente del grupo, puesto que su labor será la de dirigir, supervisar, asesorar, entre otras, las labores de todo el departamento. Ocurre, que muchas personas que no poseen las capacidades intelectuales para mantener un trabajo, recurren a otras prácticas que tienen que ver con los favores personales, por lo que pasan a ser “de confianza” y, en este caso, son los Jefes(as) de Departamentos de Asignaturas. Por lo que el trabajo que desarrollan los departamentos es bastante precario, no hay un trabajo colaborativo, no hay metas ni objetivos claros ni comunes, no se desarrollan actividades que sean enriquecedoras para los integrantes del grupo, cada persona opera de manera radicalmente distinta e incluso a veces se hace lo mismo en niveles diferentes, sin una finalidad establecida, se escuchan comentarios como “hoy no haré reunión porque me duele una rodilla”, o “¿ustedes tienen algo importante que hablar en la reunión de departamento?, mejor no hagamos reunión, porque estoy cansada. ¿Cómo es posible que el grado de irresponsabilidad llegue a tal extremo?, una responsabilidad social, más que personal, porque la educación es un bien social y no la podemos tranzar, de los contrario podemos dedicarnos a realizar otras actividades que podrían requerir menos compromiso y ser incluso más rentables.
Otra de las debilidades que presentan los departamentos es que no tienen iniciativa, por lo que se limitan sólo a entregar avisos, ver asuntos del momento o entregar documentos enviados por el Coordinador Académico o por Dirección.
El trabajo de los Departamentos de Asignaturas, a mi juicio es fundamental en el desarrollo académico de los liceos, puesto que el trabajo en equipo enriquece cualquier actividad porque permite compartir experiencias pedagógicas, coordinarse en los contenidos y actividades, complementarse cuando hay debilidades, enriquecerse con el trabajo del otro, disminuir la cantidad de trabajo, puesto que se pueden compartir materiales, pruebas u otros, etc. Las ventajas que proporciona el trabajo cooperativo en la escuela son fundamentales. Rué las resume del siguiente modo:
• “Como estrategia de desarrollo cognoscitivo.
• Como metodología para la interacción: para la comunicación en la resolución de problemas, en el contraste de procedimientos o para la construcción de conceptos y de esquemas, sean éstos de caracteres cognoscitivos, éticos, de competencias o procedimentales.
• Como una organización del trabajo que favorece hábitos metacognoscitivos o de autoevaluación.
• Como estrategia para la socialización: lleva implícitos unos determinados valores sociales (de integración académica, de género, social y cultural) de cooperación, y la competición, participación y favorecimiento de la autonomía moral y la iniciativa personal de los alumnos, alumnas y profesores (as)”. (Rué, 1998:32)

De ahí entonces la preocupación por el mal funcionamiento que tienen los Departamentos de Asignatura, tanto en mi liceo como en otras realidades educativas que conozco. Si bien sabemos que, es fundamental la labor de la Dirección del liceo en este tema, no es menos cierto que los cargos los hacen las personas, en la medida que quienes dirigen las entidades sean elegidos apropiadamente comprometiéndose con la
labor que deben llevar a cabo, entonces habrá mayores posibilidades de realizar un trabajo exitoso en beneficio de nuestros niños y jóvenes.

EL TRABAJO COLABORATIVO.

La colaboración, es entendida en este texto como un medio para superar una realidad supuestamente mejorable. A través de este mecanismo se puede llegar a fomentar la reflexión y el debate sobre las más diversas situaciones. Ha de ser la estrategia a partir de la cual se hace realidad el acercamiento a percepciones, expectativas e ilusiones comunes.
“En la escuela, colaborar es hacer trampas; en el trabajo, es esencial”.
(Charles Handy, en “La Edad de la Sinrazón”).

El sistema educacional actual es producto de una concepción clásica del conocimiento, propia de la civilización grecorromana y del mundo medieval. Supone individuos aislados, totalmente desconectados de los demás, y que cultivan conocimientos con un valor intrínseco, exclusivamente personal. Sin embargo, hoy en día, el mundo real es radicalmente distinto. Se sustenta en una concepción totalmente diferente de la naturaleza del conocimiento. Es un bien económico que debe estar permanentemente construyéndose y manteniéndose por equipos y organizaciones. Es un activo estratégico que debe ser bien administrado, pues en él se sustentan las ventajas competitivas de corporaciones y países.
En los últimos doscientos cincuenta años, las organizaciones empresariales y la tecnología han conquistado el mundo y transformado completamente nuestra civilización. Todo el desarrollo experimentado se basa en una nueva concepción y utilización del conocimiento. Éste pasó a ser algo que se hace y se hace en grupo.
Hoy en día el conocimiento pasó a ser un recurso aún más estratégico: comprende todo lo necesario para desarrollar la organización y sobrevivir en un mundo crecientemente competitivo. Ahora, el dilema fundamental de toda organización moderna es estar permanentemente preguntándose cuáles son las competencias y conocimientos que tiene que adquirir y desarrollar para poder acceder a participar en oportunidades de negocio en el futuro cercano y en el mediano plazo. De esta forma, el conocimiento se convirtió en un bien público, en un activo estratégico y, por lo tanto, ya no puede estar en manos de personas aisladas. Apareció el aprendizaje organizacional. En esta nueva concepción, una de las destrezas más escasas y más valoradas es la de trabajo en equipo. John Rockefeller, uno de los principales empresarios norteamericanos de principios de este siglo, afirmaba: “Yo pagaría más por la habilidad de tratar con la gente que por cualquiera otra habilidad en el mundo”. Una analogía muy compartida es la del principal teórico de la administración moderna, Peter Drucker: “Las organizaciones eficientes se están comportando cada vez más como los equipos de fútbol. Cada jugador tiene una ubicación semifija y el equipo como un todo se mueve en conjunto”. Es la base del método japonés, que tan bien lo han aplicado para el desarrollo rápido de productos y que les ha permitido conquistar la mayoría de los mercados mundiales de electrónica y manufactura.
Nosotros, los profesores de ahora, como generación fuimos educados en esta forma de aprendizaje, por esta razón tendemos a aislarnos y a realizar un trabajo individualista, nos cuesta compartir nuestra labor diaria, nuestras experiencias y las habilidades que hemos desarrollado. Quizás, esto se explica también en nuestras inseguridades y nuestros temores a que otro sea o se vea más competente y listo que nosotros y por otro lado, se debe también a la inseguridad laboral, pero es un problema que debemos mejorar en pos de la educación.